CUZCO

Cuzco

“Estoy de acuerdo con Uds… esta muy bonito su país… a mí cuarta vez que vaya a

Perú, pienso ir Huaraz… ¿alguien tiene fotos de ese lugar”

Este fragmento de una conversación telefónica de un norteamericano de Pensilvania con un operador turístico de Lima revela la impresión generalizada de los extranjeros que han visitado el Perú.

El Perú es para los turistas de todo el planeta una de las siete maravillas del mundo contemporáneo. Tan misterioso y atractivo como las pirámides de Egipto o la muralla china, el territorio peruano ofrece a los ojos del mundo una dimensión extraordinaria. Y no sólo en cuanto a monumentos históricos como Machu Picchu, Chan Chan, las líneas de Nazca, etc.. La TV por cable suele difundir los exóticos paisajes selváticos y la belleza incomparable de las playas del norte peruano, como Punta Sal por ejemplo. Además, los tesoros del Señor de Sipán conmovieron y causaron sensación mostrando al mundo una de las más invalorables riquezas arqueológicas que se hayan conocido.

En realidad el Perú es una caja de sorpresas en la historia y en la arqueología mundial. No hay año en el que no se descubra una ciudad perdida o vastos complejos arqueológicos con su tesoro de momias, mantos, vajillas y objetos de culto. Recientemente se está realizando la limpieza de Choquequirao, una asombrosa ciudadela inca ubicada entre Cuzco y Apurímac y de la que se dice es tan o más importante que Machu Picchu.

Y no sólo el sitio web Lonely Planet eligió el Perú como el tercer destino turístico más importante del mundo, sino que recientemente la influyente revista inglesa Wanderlust eligió al Cusco como la mejor ciudad en la Feria Internacional de Turismo Destinations.

 Aunque definitivamente es la ciudadela inca de Machu Picchu lo que más atrae a los extranjeros, es cada vez mayor el flujo de turistas que llegan directamente a la ciudad oriental de Iquitos para internarse en los tupidos parajes de la selva amazónica.

 Cusco sigue siendo la capital del imperio de los Incas, y sus imponentes construcciones de enormes piedras como las de Koricancha, Sacsayhuamán y Ollantaytambo, prosiguen sorprendiendo a los visitantes por su colosal magnificencia. Y allí mismo se siguen haciendo descubrimientos arqueológicos de importancia. En la misma ciudad empedrada asombran los templos coloniales, construidos sobre palacios incas como testimonio de la conjunción de dos culturas.

A continuación en todo el llamado Valle Sagrado de los Incas, en el camino a Machu Picchu, se prodigan impresionantes monumentos arqueológicos como andenes, escaleras, portadas y muros que indican la presencia de vastos conjuntos urbanos aún cubiertos por la tierra y la maleza.

Finalmente, el gran Machu Picchu aparece en todo su esplendor, como si el tiempo se hubiera detenido. Junto a él, el cerro Huaynapicchu forma un conjunto impresionante dejando en el espectador la imagen de una obra sobrehumana que trasciende lo imaginable. La historia de la humanidad ha dejado allí uno de sus más portentosos testimonios.

Las agencias de turismo de todo el mundo ofrecen atractivos paquetes para visitar la ciudad de los Incas, y su dinamismo ha hecho que Machu Picchu sea muy visitada por

turistas de todos los países. Al Cusco se llega por avión o por carretera. Y para conocer Machu Picchu se emplea un moderno y cómodo tren.

      El Cusco mismo es una ciudad de ensueño, enclavada en la cordillera oriental de los Andes. Su centro urbano no ha cambiado mucho desde la colonia, aunque se ha llenado de comodidades para los turistas. Han hecho su aparición excelentes hoteles para turistas a lo largo y ancho de la ciudad. Y todo esto se ha hecho respetando la apariencia y el sabor histórico de la urbe.

      Aún se cultiva en el Cusco la música andina auténtica que siempre acompañó a sus lugareños, desde la época pre Inca, los siglos coloniales y la naciente república. El folklore cusqueño es uno de los más ricos y sugerentes del mundo. Y ese espíritu, conservado y enriquecido a través de la historia, es notable en la famosa pintura de la denominada Escuela Cusqueña. Sus cuadros son una joya invalorable por la extraordinaria calidad de sus lienzos y por el notable artificio de sus marcos tallados y recubiertos con pan de oro.

      Los auquénidos oriundos de la región –como la vicuña, la alpaca y la llama- muestran una rica textilería. Con ella los naturales han elaborado desde siempre asombrosas prendas de vestir. Ellas han tenido una gran aceptación en todo el mundo por la inmejorable calidad de su textura y confección. Y en su elaboración se siguen empleando el mismo proceso que utilizaron los antiguos peruanos.

      Por las noches el Cusco se transforma en un paisaje sugestivo y encantador. Comienzan a funcionar los centros nocturnos y las calles se iluminan como si fuera un día de celebración especial. Quien ha diseñado todo esto es el arquitecto David Loayza Rivas. En realidad desde el atardecer hasta el amanecer la noche cusqueña se transforma en una fiesta interminable. Gente de todos los países del mundo beben y bailan sin parar hablando en todos los idiomas imaginables. Y la seguridad para todos ellos es un objetivo radical de las autoridades.

      Últimamente un nuevo estilo de turismo ha comenzado a penetrar el Cusco. El llamado turismo de aventura ha elegido la capital del incario por sus excelentes condiciones para las actividades más emocionantes: parapente, ciclismo, caminatas, riesgosos canotajes, escalamiento de la cordillera, campamentos y observación de la vasta fauna y flora de la región.

      Aunque el país está aún en vías de desarrollo, los medios de transporte y los accesos a la ciudad de los Incas son de primera. Años de experiencia, además del espíritu empresarial de los cusqueños y de las inversiones extranjeras, han logrado que el turismo sea confiable, eficiente y moderno.

      También es notable la artesanía de los lugareños. Una tradición milenaria ha forjado numerosos centros artesanales. Un ejemplo de ello son los artífices de San Blas y Pisac, quienes proveen sugestivos “souvenirs” que los turistas siempre llevan a sus lugares de origen.

      Son famosas las montañas, valles y cordilleras del Cusco, sus lagunas y nevados, profundos cañones y caudalosos ríos. Todo se ofrece a la vista del turista, además de los monumentos arqueológicos. Por todo ello, la visita al mundo de los Incas siempre será uno de los momentos culminantes en la vida de toda persona, sea cual fuere su nacionalidad o su idioma